Rosario ya no vive de espaldas al río

Con amplias playas a ambos lados del río Paraná y variadas excursiones fluviales, la ciudad de Rosario también atrae como un muy interesante destino de verano, con activa vida nocturna y ubicado a sólo tres horas de la Capital Federal y a cuatro de la ciudad de Córdoba por autopista.  

El relax sobre la arena puede enfocarse en dos opciones: El Banquito de San Andrés, que gana cada vez más atractivo con sus paradores y playas al otro lado del río Paraná, y La Florida, en la costa norte, que es el balneario tradicional del verano rosarino y cada año se renueva con distintos eventos y actividades. Junto a esos lugares para pasar el día hay que considerar distintas excursiones por el río y las islas, con alternativas que van desde kayaks, lanchas y una cómoda embarcación de tres pisos hasta deportes con la adrenalina del kitesurf.

Al otro lado

Para llegar a El Banquito basta embarcar en el complejo La Fluvial, a pasos del Monumento a la Bandera. El cruce ($ 85 ida y vuelta) demora sólo 15 minutos y da acceso a una isla agreste con distintos paradores sobre una larga costa de arena, ideal para pasar el día mientras la ciudad queda lejos, recortada sobre el horizonte. Hay buena extensión de playa cerca de los paradores, donde se concentran servicios y actividades. A su vez, quienes prefieren aislarse y buscar el silencio de las islas, pueden alejarse y elegir lugar donde clavar la sombrilla a lo largo de unos 3 kilómetros de costa.

Haciendo un repaso por los paradores que marcan el ritmo este verano, hacia el sur del muelle de desembarco se cuentan Déjà Vu (con un amplio deck y dos terrazas que invitan a comer o tomar algo mirando el paisaje), Sudestada (un restó-bar rodeado por un buen espacio arbolado y parrilleros) y Playa Hanglin (también con parrilleros). Hacia el norte, bajando el río, están Vladimir (que en estos días sumó una barra tipo gacebo en la playa), y un nuevo parador que traslada a la isla toda la movida joven del restó-pub Queens. Siguen Punta Arenas (que además de opciones gastronómicas tiene una barra de tragos en la playa) y, en la punta norte, otros paradores junto al colorido de la escuela de kitesurf.

Con un estilo rústico e isleño, en estos paradores se ofrecen minutas y comidas rápidas, algunos tienen carnes y pescados a la parrilla (recomendable la boga despinada a la parrilla en Déjà Vu y Sudestada), y no faltan jugos, licuados, tragos y cervezas. Todo se acompaña con buena música, actividades como fútbol y vóley en la arena y deportes náuticos.

Por tratarse de un lugar aislado y sin tendido eléctrico, los precios de este verano son bastante amables. La media boga despinada para dos cuesta de $ 90 a $ 110; los sandwiches de $ 40 a $ 60; tragos y licuados alrededor de $ 40; ensalada de frutas $ 25; gaseosa de 1,5 litro $ 35 y el alquiler de sombrillas y reposeras $ 30 cada una. Para recomendar, salen mucho el clásico sandwich de bondiola de Déjà Vu ($ 60), las pizzetas de Sudestada (de 4 porciones, $ 40) y tragos como mojito y daikiri en Vladimir y Sudestada ($ 40 a $ 50).

Clásico

La Florida es la playa más tradicional y popular de Rosario, con una historia que se remonta a su habilitación como balneario en 1933. Hoy la entrada de $ 25 (menores de 8 años no pagan) da acceso a servicios y actividades sobre una playa de arena de 400 metros de frente. A la vista se extiende un paisaje donde el marrón del río y el horizonte verde de las islas comulgan con la imponente perspectiva del puente Rosario-Victoria.

Para la hora de comer o tomar algo se puede elegir entre espacios como Mojito’s Beach Bar, que reúne buena parte de la movida joven (incluso a la noche), y bares de playa como Jordy, con un deck bajo una buena sombra para las tardes, y Akumal, en la punta sur. Además hay un minimarket, servicios de alquiler de sombrillas ($ 30) y reposeras ($ 15), estacionamiento ($ 60 la estadía), duchas, torres para guardavidas, servicio de emergencias y seguridad privada.

Para disfrutar del río y la playa no faltan cancha de fútbol tenis, cancha de vóley, boyado de seguridad para nadadores y, como novedad de este verano, también un espacio de slack line. Los sábados y domingos hay clases de slack line para principiantes, mientras que en el escenario central, a partir de las 17, pueden tomarse clases de ritmo y de distintas disciplinas deportivas y aeróbicas.

El río y la playa también pueden disfrutarse a pocos pasos de La Florida, en Rambla Catalunya, una playa de acceso libre y gratuito que a mediados de enero sumó la apertura de la Feria de Artesanos de la Rambla.

Fuente: ambito.com

 

 
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